25.11.14

Hace meses vengo esperándote, intentando no tenerte nunca lejos, demostrándote todo lo que podía demostrar, haciendo cada cosa que creía importante para que veas que lo que decía nunca fue una mentira y que solo me interesaba tenerte conmigo y poder darte un abrazo de esos que me hacen olvidar de todo. Quise agarrarte la mano y no soltártela nunca más, pero tus mentiras, tus dudas, tus no ganas, tus mil vueltas, los errores de los dos, empezaron a desgastar todo y tirar todo a la mierda. En qué momento se nos ocurrió después de tantos hermosos años de amistad tener una relación, sabiendo que podíamos cagar todo con un simple error que nos iba a hacer odiarnos para siempre? Hoy no sé si te conozco, no sé quién sos, no te reconozco y hasta puedo decir que te quiero lo más lejos de mi vida posible. Fuiste tan caradura de pedirme perdón por detalles tan insignificantes y no por haber sido el causante de cagar toda la amistad y encima de hacerme tan mal tanto tiempo... Pero qué te va a importar a vos!? Si todo lo que sentis y lo que te pasa está y estuvo siempre más que claro. Pero obvio, como siempre dije, la opción más fácil es la que siempre vamos a elegir, con tal de no pelearla un poco más por lo que en realidad queremos. QUÉ BÁSICO.
Cómo hice para confiar y darte tantas oportunidades conociéndote tan pero tan bien? Qué tenía en la cabeza? La bronca, la decepción, la impotencia y el enojo no se van a ir nunca, les juro que tengo tanto dolor encima que quiero que esta sea la última vez que hablo de él, que pienso en él, que hasta intente nombrarlo. Pero cómo hago para que los recuerdos de tantos buenos años no se me vengan a la cabeza? Cómo hago para dejar de preocuparme por una persona que siempre que la necesité estuvo para mi? Cómo me olvido de quien consiguió desprenderme de mi pasado para ver un presente y un futuro? Ya no sé ni cuantas veces dije que necesitaba un abrazo que no me soltara nunca más, una mano que me levantara, una persona que camine conmigo, pero esta vez ya ni siquiera lo pido. Si tiene que llegar va a llegar, porque yo me cansé de esperar.
Hoy ya no me importan tus decisiones, ni tus actos, solo me importa que algún día puedas pensar en mi y darte cuenta de lo equivocado que estuviste conmigo, arrepintiéndote al menos un poco y que seas capaz de sea el momento que sea, pedirme perdón solo por haber tenido tantos errores. No espero que vuelvas, no espero que algún día podamos tener la relación que siempre quisimos tener, tampoco espero que algún día consigas amarme, pero solo porque prefiero no esperar nada y sorprenderme si eso tiene que pasar.
Si algún día me necesitas, si algún día me buscas, si algún día te acordas de mi, sabes muy bien dónde y cómo encontrarme. Te amo sinceramente, todavía.